jueves, 27 de agosto de 2026

Un claroscuro fallido



La sensación es que somos de una especie que se ha agotado a sí misma, menos en la imaginación. La dulzura de unas ideas que se amotinan en un barco que no va a ninguna parte, y el momento de dar una explicación a lo que nos pasa, se abre a una legitimidad que es la palabra. Tenemos la certeza de que podemos idear la noche sin miedo a desaparecer. Pero quizás siga quedando la noche antes que nuestras pisadas. La noche es frágil y poderosa a la vez; al menos, a este lado del límite, escuchamos lo que va a desaparecer y lo ideamos reformando la palabra. Dice John Berger que para el artista dibujar es descubrir; para la hoja desprenderse del tallo es imaginar que una vez hubo un árbol, y que tuvo hojas; para nosotros la imaginación es mantener el equilibrio y no caer. No podemos tener la certeza sobre lo que en realidad se ve, pero sí podemos construir una realidad a la que asirnos cuando entendemos el proceso. Esa construcción argumenta toda forma de arte. A veces estás limitado por el infinito, artimaña indolente para poder seguir refiriéndote al pasado, tan apegado al instante que ya no lo encuentras.

Para mí la mejor forma de construir es el reposo, la olvidada espera de lo que nunca vendrá, pero que sirve para articular unas palabras, un silencio que pinta un cuadro. Salir a la renovación de lo ya escrito con una lectura, y que cada lectura distinta participe de aquella luz. De esta forma se construyen los mitos. La simpleza de enredarnos en este balbucir de heterónimos que como en Pessoa juegan al escondite. Esa era la respuesta encontrada. La triquiñuela más lenta de descifrar, ambientada en esos dioses. Dice Antonio Gamoneda que lo sagrado ha desaparecido, y es el sentimiento de orfandad el que organiza el anonimato de la palabra. Al volver a recordar esta presencia invisible que es la espera, construimos y nos sentimos satisfechos como alondras.

Un claroscuro fallido

La sensación es que somos de una especie que se ha agotado a sí misma, menos en la imaginación. La dulzura de unas ideas que se amotinan en ...